Ir a contenido
Toda la tienda con plan 0% interés 3 meses | Sofás con plan 0% interés 24 meses.
Toda la tienda con plan 0% interés 3 meses | Sofás con plan 0% interés 24 meses.
Materiales a lo largo del tiempo...

Materiales a lo largo del tiempo...

No se guarda un registro exacto desde cuando el hombre empezó a moldear sus anhelos y necesidades en la calidez de la madera; la carpintería ha sido uno de los oficios que ha evolucionado a la par de la humanidad, y a medida que nuevas tecnologías se incorporan, nuevas conformaciones de la carpintería son entendidas. Es en este punto donde debemos diferenciar la carpintería de la ebanistería; esta última es de un estilo mucho más artesanal, cada pieza de ebanistería por su naturaleza se roba un pedazo del alma de quien la elaboró y por lo tanto es única e irrepetible. Sin embargo en lo posterior nos concentraremos solo en la carpintería, sus materiales y su evolución.

Tradicionalmente la carpintería requeriría como materia prima, madera para la confección de los muebles o artefactos resultantes; hecho que drásticamente cambió en la segunda mitad del siglo XX con la industrialización de los elementos de diseño y la aparición de nuevos materiales que podían ser manejados con herramientas tradicionales de carpintería; ampliando así el ámbito de acción del oficio. El surgir de nuevos materiales derivados de la madera y sintéticos, como: aglomerados, MDF, OSB y sus derivados hidrófugos y de alta resistencia han permitido que los muebles que antes debían ser concebidos y elaborados en madera y de forma individual, ahora puedan producirse a escala masiva y a su vez estos materiales permiten ser revestidos en un sinfín de acabados; por lo tanto si antes un mueble de madera debía conformarse con el acabado natural o el laqueado especifico, ahora se puede tener del mismo mueble un abanico interminable de colores y texturas a través de laminados naturales y sintéticos que exceden los niveles de resistencia y durabilidad de cualquier terminado natural.

Cocina Frankfurt - Wikiwand

Probablemente el momento cumbre de la industrialización de la carpintería es con la aparición de las unidades habitacionales de la posguerra, y el surgimiento de la cocina Frankfurt, ese punto en la línea del tiempo donde la cocina se volvió parte del espacio habitable doméstico y que por primera vez fue atendida como un objeto de diseño. La creciente demanda de unidades residenciales conllevó a una también creciente solicitud de cocinas, por lo tanto, empieza aparecen los sistemas modulares de cocina. En una primera etapa, fueron manejados como cajas de aglomerado laminado para el interior con caras de madera; era necesario mantener el material aunque dentro de una línea mucho más contemporánea. No es hasta los años 60, con la aparición de melamínicos y marcas como Formica, cuando se empiezan a ver frentes de cocina de acabado laminado, y no escapan a los colores de moda, alegres, vibrantes y hasta capaces de mezclarse entre sí. Recordemos también propio de la época, la escuela de la BAUHAUS, los diseños de Eames, y todos aquellos que se valieron de los nuevos productos derivados de la madera para la confección de piezas de mobiliario que desde la primera mitad del siglo XX han logrado trascender, y mantenerse en el imaginario colectivo, como clásicos de la era moderna.

Aglomerado

Se pudiese decir que hasta principios de los años 90, la carpintería laminada era aún vista con cierto pecado por aquellos puristas del oficio, en cuyo paradigma un mueble de calidad era aquel exclusivamente elaborado de madera y según metodologías tradicionales. Es posible que la ambición de la Generación X por los acabados de lujo y el minimalismo; fuesen el impulso necesario para la mejora de las alternativas a la madera con el fin de obtener materiales tan livianos como resistentes, y métodos de laminación altamente eficaces y duraderos, obteniendo así una paleta infinita de opciones al momento de concebir y elaborar alguna pieza de mobiliario. Llevando los muebles de los pequeños aserraderos a las grandes fábricas, produciendo opciones para toda clase de estilos y acabados; pero también para toda clase de presupuesto.

Ahora, casi 30 años después, podemos encontrar un gran furor por recreaciones de muebles laminados similares a aquellos creados en los años 60, combinadas con accesorios de acero inoxidable. Al final el mundo del diseño industrial no puede escapar a los ciclos de las modas y es por eso que en escenarios electricistas podemos ver muebles de ebanistería junto a piezas de carpintería laminada ofreciendo ambientes ricos en textura e historia, como también es posible ver muebles laminados de los años 80, adaptados en decoraciones bohemias, donde se reciclan piezas de otras épocas y se le incorporan elementos étnicos y naturalistas.

Melamina y tapacanto


La evolución de la carpintería laminada ha sido infinita, pues abarca todos los campos de lo doméstico: cocinas, closets, puertas, muebles, incluso revestimientos de paredes, piso y techo; y trasciende a otros campos, como mobiliario de oficina, mobiliario comercial, particiones sanitarias, y a prácticamente cualquier uso que pueda soñarse e incluirse dentro de las cualidades y alcances característicos de un material y las nuevas tecnologías se centran en aumentar las resistencias y ligerezas de los materiales; aumentar las bondades del mismo hasta poder hacerlo un producto sanitariamente eficiente (por ser antimicrobiano) y en la adaptación de accesorios, para facilitar la interacción con el usuario (ej. Rieles, bisagras, tiradores, cierres a presión, etc).

Cocina moderna

En FANTINI, nuestro compromiso es con la calidad y por ello sólo empleamos materiales de la más alta categoría, y bajo los más rigurosos procesos, para materializar los nuestra visión y los sueños de nuestros clientes, soluciones eficaces, con un alto compromiso ambiental y un refinado sentido estético de producto.

Artículo anterior La oficina moderna, un espacio dinámico